Tecnologia

Obtuvieron el primer superconductor del mundo que funciona a temperatura ambiente, lo que supone un nuevo paso en la revolución de muchas industrias.

Uno de los objetivos de la comunidad científica es asegurar que ciertos materiales superconductores no dependan de temperaturas muy bajas para conducir la corriente sin mostrar resistencia.

La Universidad de Rochester anunció un nuevo hito en la investigación científica. El equipo de Ranga Dias, profesor asistente de ingeniería mecánica y física y astronomía, logró elevar la temperatura a 15ºC, la temperatura más alta hasta el momento.

Este resultado es un hito para la ciencia pues supone un avance para alcanzar una eficiencia a la hora de manipular y fabricar ciertos componentes. La superconductividad, para el que no lo sepa, es una cualidad de ciertos materiales que permite que la corriente eléctrica se mueva por ese material a gran velocidad y sin apenas resistencia, pero necesita estar muy por debajo de los 0ºC.

Hasta ahora los laboratorios en los que se operaba con este tipo de materiales superconductores era necesario alcanzar hasta los -140ºC. Esto se traduce en un gasto enorme para cualquier proyecto, de ahí que los investigadores estén buscando mantener los niveles y calidad de la superconductividad en temperaturas más altas y ahorrar el gasto en climatización.

 

 

Este no es el único beneficio, Dias asegura que estos materiales que se han buscado durante años «definitivamente pueden cambiar el mundo tal como lo conocemos«. La dependencia de estas temperaturas tan bajas había impedido hasta ahora que los materiales superconductores se pudieran aplicar en multitud de sectores tecnológicos donde se había pronosticado que causaría una revolución. 

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La Universidad de Rochester pone como ejemplo unas nuevas redes eléctricas que no sufran la pérdida de hasta 200 millones de megavatios hora (MWh) que actualmente sufren los cables por su resistencia. Los superconductores también podrían impulsar la transformación del transporte, herramientas médicas como las resonancias magnéticas y magnetocardiografía, así como la memoria de muchos dispositivos.

El coautor del descubrimiento, Ashkan Salamat de la Universidad de Nevada Las Vegas explica que «vivimos en una sociedad de semiconductores, y con este tipo de tecnología, puedes crear una sociedad superconductora donde nunca más necesitarás cosas como las baterías«

El resultado de la investigación se ha publicado en la portada de la revista Nature. El equipo de Dias y Salamat combinaron hidrógeno con carbono y azufre para sintetizar fotoquímicamente hidruro de azufre carbonoso derivado de orgánicos simples en una celda de yunque de diamante. El hidruro de azufre carbonoso exhibió una superconductividad a aproximadamente 58 grados Fahrenheit y una presión de aproximadamente 39 millones de libras por pulgada cuadrada (psi).

 

El próximo desafío, ha explicado Dias, «es encontrar formas de crear los materiales superconductores a temperatura ambiente a presiones más bajas, por lo que será económico producirlos en mayor volumen«. 

 



Source : computerhoy

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